Cada cosa en su punto

Con el debido respeto, me dirijo a usted, señora Natalia Pastor, para ampliar y puntualizar, en su caso, las conversaciones que hemos mantenido usted y yo en Twitter. He elegido este formato porque el de los 140 caracteres tiene demasiadas limitaciones para exponer lo que le quiero hacer llegar.

Antes que nada, debo decirle que no soy del PSOE ni jamás he pertenecido a Batasuna. Nunca escribo o replico a nadie ni a nada movido por la ideología política, sino por un afán de resaltar mi verdad, denunciar lo que me parece injusto o, quizás, desde el cristianismo humanitario que, a veces, me impide callar, sobre todo cuando veo que se dirigen insultos sin fundamento contra alguien. Perdón, los insultos nunca tienen fundamento.

En su día fui del  partido de Bandrés y Onaindía (EE), grandes hombres ambos (q.p.d). Por cierto, convendrá conmigo en que lo de Eguiguren no alcanza, ni de lejos, el nivel de compromiso político que éstos asumieron por la desactivación de un grupo armado. Que yo sepa nunca fueron cuestionados por las negociaciones con Rosón, a la sazón Ministro del Interior. No aceptaré que me diga que estoy mezclando churras con merinas; me anticipo porque lo veo venir.

Mantengo la tesis de que la artillería mediática de algunos círculos  ha salido a la calle y se ha ensañado con Eguiguren cuando se ha sabido su interlocución con Otegi como mediador para el cese de la violencia terrorista de ETA. Es totalmente injusto e inaceptable que se llame filoterrorista, cuando ha tenido que vivir con escolta durante 30 años.

Pasemos a hablar de la condena de Eguiguren por malos tratos. En primer término, cabe preguntar a cuánto tiempo de cumplir la condena está una persona rehabilitada e insertada, si no reincide. Los hechos a los que usted se refiere ocurrieron hace 20 años. No sé por qué razón no me dice usted la cuantía de la condena. Yo ya lo sabía, pero me parecía que, por su ocultamiento, usted le daba poca importancia, (usted abogada). Señora Natalia Pastor, “17 días de arresto”. También dice la sentencia que la denuncia fue retirada por su demandante días después, alegando que se había caído en las escaleras, extremo que, por lo visto, el juez no tuvo en cuenta. No trato que quitar hierro al asunto y sustraerle la importancia que tiene, sino colocar en su justo punto.

De esta sentencia no habla nadie, queda olvidada en el baúl de los recuerdos hasta que se conocen los referidos contactos del Jurista de Aizarna principalmente con Arnaldo Otegi. Veamos algunas referencias:

Revista Época: 29/6/2006, recogido luego por Iñaki Anasagasti en su blog, por puro oportunismo político.

Periodista digital: 14/06/2010, en un mal artículo, en respuesta a Almudena Grandes, en relación con una de sus columnas de El País.

La Gaceta/Intereconomía: 26/08/2012

Minutodigital.com: 16/10/2011.

Se podría ampliar, pero lo expuesto sirva de muestra.

Si queremos discutir pongamos argumentos encima de la mesa y no insultos.

Yo entiendo que Jesús Eguiguren es un ciudadano de pleno derecho, cumplida y resarcida ya la condena –vuelvo a recordar: 17 días de arresto– hace casi 20 años, se cumplen en octubre.

Por mi parte esto es todo. Saludos cordiales.

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