¡Qué feliz soy!

 

¡Qué feliz soy cuando solo soy!

¡Qué feliz soy solo siendo!

 

Estando sencillamente aquí,

notando la vida en mi cuerpo.

 

Sintiendo que vivo y respiro,

que siento.

Que puedo pensar.

Que no pienso.

 

Comprobando que veo,

aunque miro y no quiero ver

nada especial ni concreto.

Porque todo está bien.

Todo está bien, todo es bueno.

 

Sintiendo mi cuerpo

y el espacio que ocupa.

Y que puedo moverme,

aunque me esté muy, que muy quieto

 

Y escuchando el bullir de las cosas:

sus trajines, suspiros y roces,

sus silencios y estrépitos,

sus señales de vida, su estruendo.

 

Y yo sigo aquí.

Encantado, contento.

 

Sin afán, sin empeño.

Sin rencor, sin lamento.

Sin espera ni anhelo,

ni angustia, ni tedio.

 

Sigo aquí.

Siendo, siendo.

¡Qué feliz, solo siendo!

 

 

Vicente Simón

www.mindfulnessvicentesimon.com

(gentileza de E.M.Lozano)

Esta entrada fue publicada en 2 Espiritualidad/Reflexión y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s