Fragmentos de cristal desparramados (1)

La vida no es menos maravillosa porque hayas tenido un accidente o contratiempo doloroso. Tampoco es necesario recurrir a grandes manuales para afrontarlo. Es una llamada a despertar. Es nuestro particular “levántate y anda”.

El Misterio de la Vida, Lo Que Es, deberíamos aceptarlo de igual forma a como aceptamos a los hijos, con sus virtudes y defectos, desplegando todo el amor sobre él.

Hay una zona en la Consciencia a donde no llegan los dardos, siempre está a salvo.

Hay  “erdaldunes” que escuchan música “euskaldun”, y me piden que les traduzca la letra. Lo hago encantado. Lo que ha unido la música que lo separe ningún político.

Uno no sabe en qué momento de la vida va a empezar, verdaderamente, a ejercer de padre.

La hiedra es hermosa, ornamenta la pared y sirve de cobijo a los pajarillos y a las lagartijas, pero hay que tener mucho cuidado con ella porque sus raíces pueden penetrar entre las grietas de las piedras y provocar la caída. Es una metáfora perfecta: simboliza todo lo que nos rodea. Y al mismo tiempo, todo está bien.

Solo debemos focalizar la atención en un punto a condición de que ese punto nos muestre Todo.

Marx se quejaba de los filósofos porque solo describían la situación pero no hacían nada por mejorarla. Seguimos igual: hay mucho erudito con muy poco corazón.

A veces los políticos son tan torpes que atribuyen al adversario cosas que no se las cree ni su perro.

Mira al cielo todos los días aunque no sea más que a través de una rendija.

No hay personas afables y ariscas sino de trato fácil o difícil.

El comportamiento del otro no debería variar el nuestro, estamos tratando con otro “yo”.

Hay gente que está esperando a jubilarse para empezar a leer libros. Es una equivocación: si no hay hábito adquirido es imposible, por mucho voluntarismo que haya, embarcarse en tareas totalmente nuevas. El que iba a trabajar leyendo en el tren, seguirá leyendo y el que después de cumplir con la jornada laboral cultivaba la huerta seguirá haciéndolo. Pero el “hortelano” no empezará a leer libros, ni el “lector” a cultivar la tierra, a no ser que ambas condiciones se den en la misma persona, como es el caso del gran filósofo y escritor José Antonio Marina.

Hay quien opina que a las mujeres habría que mantenerlas lejos de las urnas; hay quien opina que los pobres no deberían de votar. Yo soy partidario de que voten hasta los corruptos, pero no a los corruptos.

Si un buey tira y el otro mira, el carro no gira.

El nacer discrimina, la muerte iguala.

Pequeña golondrina,
mi pequeño jardín,
tu cola adhesiva, sujeta a la pared,
construyes el nido;
no sabía que sirviera para ello,
pensaba que solo para guiar el vuelo.

Solo hay Una red infinita urdida por todo lo que Es y a cuyo fondo y nexo de “unidad”  llamamos Dios, Vida, Consciencia…

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